Le Corbusier, ¿un gran
arquitecto innovador o solo un buen sintetizador de la arquitectura
tradicional?
Le Corbusier, aunque no lo parezca, además de utilizar
muchos métodos propios y singulares, también trabajó la tradición clásica y
antigua. Este hombre es considerado uno de los arquitectos más influyentes
durante la edad moderna y el racionalismo, su definición y características.
Este arquitecto multifacético, también artista, escribía sobre el diseño de las
ciudades, la vivienda y la distribución, además de otros temas relacionados al
urbanismo de los que luego se hablará. Le Corbusier fue gran contribuidor en lo
que fue el urbanismo, su planificación y su distribución de espacios para la
década del 20 al 40 aproximadamente, del siglo pasado.
Le Corbusier crea una arquitectura que para aquella
época, constituye un perímetro singular, un diseño particular que rompe con lo
tradicional, y que en ocasiones era incomprensible para la sociedad. Este
hombre lo que hace es abstraer determinados puntos de lo clásico, para
estudiarlos y analizarlos, y luego reimplantarlos en el terreno con su estilo y
renovaciones. Este arquitecto no fundó el racionalismo a partir de la nada, no
borró la historia previa, sino que conoció y entendió la misma para luego
establecer sus técnicas. Este es un dato que se puede comparar con Picasso, ya
que él también logró abstraer de una manera particular el arte figurativo,
convirtiéndola en una minimalista y subjetiva.
Este individuo logra definir o
establecer unos métodos concretos y de mucha utilidad para lo que fue la
arquitectura y el urbanismo luego de la segunda guerra mundial. Estos elementos
del arquitecto suizo surgen muy marcados en Europa, pero no significa que no
logran entrar en otros territorios alrededor del mundo, como África, India y
países de Latinoamérica. Uno de sus escritos contiene una información que cabe
destacar en esta reflexión, y es los
cinco puntos de una nueva arquitectura, del libro Vers une architecture: el techo jardín, la fachada libre, la
planta libre, la ventana longitudinal, y por último, el sistema de pilotis.
Estos cinco puntos establecen un nuevo orden en el diseño de edificaciones, y
se reflejan claramente hasta luego de la muerte del CIAM, en muchos países
ajenos a la Europa occidental. Ejemplos en donde Le Corbusier emplea estos
puntos son: el plan de vivienda que diseña para Pessac, la casa Citrohan y la
Villa Savoy; todos comparten el sistema de la planta libre, el techo jardín y
la ventana longitudinal.
Concluyendo, Le Corbusier trabaja en su arquitectura la
estética y lo funcional como dos características intercaladas, que deben
relacionarse una con otra en el diseño. Este individuo no solo trabajó bajo los
cinco puntos de los que hablamos anteriormente, sino que a medida que las
décadas transcurrían establecía nuevas técnicas en sus diseños. Le Corbusier
también destacó la composición por partes y elementos, con la cual expresa
cuatro composiciones con las que se puede construir una vivienda unifamiliar.
Un buen ejemplo de la composición por partes es el Centrosoyus en Moscú. Quiere
decir que para lograr evolucionar o abstraer en la arquitectura o el arte, es
fundamental entonces conocer lo figurativo y lo clásico; la abstracción no es
mas que la descomposición por partes de un todo concreto, así nos lo dan a
entender estas figuras de la época moderna.


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